
jueves, 21 de agosto de 2008
sábado, 2 de agosto de 2008
Despacio

De a poco, y en silencio, todo va tomando su rumbo y las cosas vuelven a su lugar. A veces miro en perspectiva y entiendo, la vida da mil vueltas pero, sin explicación ni apuro, todo vuelve al lugar al que pertenece. Hoy, por fin, me despierto y vuelvo a escribir. Agosto será un mes de muchas emociones.
jueves, 12 de junio de 2008
Mi gran amigo
El conductor de Intrusos despierta mis instintos asesinos. Mirarlo es un ejercicio masoquista; un verdadero entrenamiento para trabajar la tolerancia. Odio su soberbia y egocentrismo, la manera en la que destrata a la gente y la forma en la que goza de su poder(¿?) frente a individuos cargados de flaquezas. Opina de las mujeres, de sus cuerpos, como si en verdad lo que diga tenga algún tipo de valor más allá de la de ser la opinión de un pegajoso. Ayer dos bailarinas le mostraban sus colas para que él eligiera cuál de las dos era más perfecta. Luego le contaban cómo eran en bikini, para que pudiera elegir con mayor precisión. Él analizaba la situación con toda seriedad como si lo que respondiera fuera a ser la respuesta verdadera. El tipo, un aprovechador y promotor de la ignorancia, se beneficiaba de la desesperación de las chicas por ser alguien en el mundo del espectáculo. Y lo peor, es que lo hace desde la inocencia, porque son ellas las que lo hacen( él el que las incentiva). En este último tiempo me pregunto si incentivar al débil a caer en sus flaquezas no es el uso más denigrante del poder. La forma más hipócrita del abuso. Si quieren lucir su cola que lo hagan, pero por favor que no pidan a Jorge R. la bendición. Porque le hacen creer a él, y a los espectadores, que su opinión en verdad vale.P. D. : El título es para suavizar el texto. Para disimular la bronca.
miércoles, 28 de mayo de 2008
Frío de invierno

Hace tiempo lo esperaba, y hoy llegó el invierno. Escondo mis manos bajo los puños del buzo y deambulo a paso lento, como si no supiera a dónde voy. Sé a dónde voy, pero camino a paso lento . Siento el frío seco en la cara y la tranquilidad de la tarde que se empieza a apagar con la llegada de la noche. El tiempo pasa lento, y lo abrazo en el silencio más profundo. Me saco una película y tomo una decisión: cuando llegue a casa me voy a poner el buzo más grande que tenga y voy a mirar la película. El día empezó hoy tempranito. Y fue un día lento.
miércoles, 21 de mayo de 2008
Una despedida
Sofía era una gigante labradora dorada, había adquirido la ternura y simpleza de su dueña. A T y a mí nos acompañó durante toda nuestra historia de amistad. Todavía recuerdo las primeras veces que T me invitaba a jugar a su casa y yo tenía que tomar aliento para atreverme a abrir el portón pese a los ladridos desaforados de Sofía. La miraba a T hablarle y abrazarla y me sentía extraña, nunca tuve perro y semejantes manifestaciones me desconcertaban. Si iba a dormir a lo de T, Sofía también se quedaba con nosotras. Con el tiempo, se ganó todo mi cariño, y alguna vez, recuerdo sorprenderme a mí misma por encontrarme acariciándole el lomo, o incluso la cabeza. De chicas, todas disfrutábamos de correr con ella y tirarnos en el pasto, después empezamos a disfrutar de su compañía en nuestras largas conversaciones de invierno, se tiraba a nuestros pies, y participaba en silencio. Sí que la queríamos a Sofía. Abrir la puerta y esperar su bienvenida, esquivar su cuerpo pesado, y acariciarle un poco el lomo cuando se revolcaba por el pasto. No entiendo mucho de perros, ni de qué siente uno cuando pierde a su perro, y por eso me siento inútil. Ayer, después de quince años, a T se le murió Sofía. Y a mí, desde mi inexperiencia sobre perros, sólo se me ocurre dedicarles un post a ellas, a Jackie, a T, y a Sofía.
miércoles, 7 de mayo de 2008
Postergación con punto final.
Los Intocables es una de las mejores películas que vi hasta ahora. Por su guión, sus actores, la perfección con la que se manejan los tiempos, los juegos de tensión, la profundidad en la elaboración de personajes, y en sus relaciones.Me enamoré de ambos, de Elliot Ness, y de Malone, de cada uno en su etapa de la vida. Pero para mí el personaje más grande de esta historia es la mujer de Ness. Durante toda la película admiré su calidez, la entereza con la que lo acompañó a Ness, y la fuerza con la que lo esperó. Por un momento, después de que da a luz sola(sin que su marido le sostenga la mano por estar corriendo tras la mafia) pensé que el personaje era quizá utópico, irreal. Sin embargo, luego de que termina la historia, el autor se toma el trabajo de seguir un poco más, para que Ness vuelva a su casa, a ella. Le entregua al italiano el objeto simbólico de policía, y muestra que fue una etapa terminada. Un esfuerzo con un objetivo concreto. A ella no la postergó eternamente, sólo necesitaba que lo esperara un tiempo. Quizá se lo hizo saber, y por eso ella pudo esperar. Por eso ella pudo. Genio el autor, genio el director. Una historia de la que podría hablar horas. Y en la que seguro todos encontremos distintas puntas que admirar, gracias al valor de los personajes secundarios.
Cuando alguien me pregunto qué quiero ser cuando sea grande(¿aún soy pequeña?), voy a contestar: un intocable. Ídolos. Seguro que hasta con eso tengo que dar menos explicaciones de las que me piden.
P.D. : La mejor escena, la que corren en los caballos. Im-pre-sio-nan-te.
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